Preguntas más comunes de nuestros clientes sobre nuestros pendientes de aro para el lóbulo
Los materiales más recomendados para los piercings son el oro de 14k o superior, la plata de ley 925 y el titanio grado implante, ya que minimizan el riesgo de alergias e irritaciones.
Lo ideal es un aro con un diámetro de entre 8 mm y 12 mm, dependiendo del grosor de tu lóbulo y el estilo que prefieras.
No es lo más recomendable. La plata puede oxidarse y causar reacciones en la piel, por lo que es mejor optar por titanio o acero quirúrgico al inicio.
Depende de tu estilo y comodidad. Los aros suelen ser más llamativos y cómodos, mientras que los pendientes pequeños son más discretos y elegantes.
Sí, dependiendo del grosor y el tipo de cierre, muchos aros pueden adaptarse a helix, tragus o conch.
El piercing lobe se ubica en la parte central del lóbulo, mientras que el piercing lóbulo superior está más cerca del cartílago, requiriendo un tiempo de cicatrización mayor.
El ear lobe piercing se coloca en la parte más blanda de la oreja, mientras que otros como el helix o el tragus atraviesan cartílago y tardan más en cicatrizar.
Sí, pero es recomendable usar aros pequeños o pendientes planos para evitar molestias o enredos con la almohada.
El grosor más común es de 1,2 mm, pero si quieres un look más sutil puedes optar por 1 mm, o si prefieres algo más llamativo, elegir 1,6 mm.
Sí, la plata puede oxidarse con el tiempo debido al contacto con el aire y la humedad, pero se puede limpiar fácilmente con un paño especial.